
Manuel Lizana es
maestro autodidacta del oficio.
Ha sido toda su vida organillero y traspasa sus conocimientos a sus hijos que en la actualidad son sus ayudantes en el taller.

Los organilleros
fabrican sus propios juguetes de manera artesanal. Entre los mas populares se encuentran las pelotas chinas, ranitas, burbujas, pajaritos y los clásicos remolinos.

Las melodías van grabadas en un cilindro de madera, este se introduce en el organillo y suena al girar la manivela. Cada cilindro tiene de
8 melodías.